Desde 1995 los operarios limpian las superficies radiactivas con granalla de acero para poder reciclar el metal. Alemania proyecta cerrar todos sus reactores antes de 2022.
En 1986, justo antes del accidente de Chernóbil, se acabó de construir en Kalkar un reactor que nunca entró en funcionamiento. Hoy es un parque de atracciones, y la que habría sido la torre de refrigeración es una atracción vertiginosa. El recelo a la energía nuclear espoleó la transición energética en Alemania.
Uso del carbón
Pese al auge de las renovables, Alemania no ha reducido su uso de lignito, el carbón más sucio. En Welzow-Süd, mina explotada por Vattenfall, algunas de las máquinas más grandes del mundo extraen 20 millones de toneladas al año de una veta de 14 metros de grosor. ¿Hasta cuándo? «Por mucho tiempo, espero. Hay lignito de sobra», dice Jan Domann, un joven ingeniero.